viernes, 30 de mayo de 2008

¿Caprichosas Nosotras?


Cuando una mujer tiene a alguien que constantemente nos llama, nos busca, se desvive por nosotras (cuando comenzamos a salir) o cuando la monotonía y costumbre en una relación alcanza su máximo esplendor, vemos todo demasiado fácil como para prestarle la suficiente atención o darle la importancia que quizás merece; pero basta y sobra que veamos “el peligro” acercarse o acechar a nuestra presa, que brincamos automáticamente a protegerlo y comenzamos a verlo más interesante de lo que antes lo veíamos.

Un Ejemplo que suele pasar a menudo: Terminas una relación y tú ex no te interesa lo más mínimo, te llama para volver, te busca, te deja mensajes, se desvive por ti porque no acepta que hayan terminado, etc etc. Por supuesto no le prestamos la mínima atención; pero de repente comienza a salir con otra persona y el sentimiento de propiedad se nos aflora y comenzamos a buscarlo como para demostrarnos a nosotras mismas que podemos tenerlo cuando queramos. Algunas veces nos salimos con la nuestra, él deja de salir con la persona que conoció y vuelve; otras veces, sin embargo, salimos con las tablas en la cabeza, ya que se cansó de estar persiguiéndonos y ya es demasiado tarde.

¡Algo totalmente inexplicable pero… así somos!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que a veces teneis tela telita...jejeje

Bibarrondo dijo...

Jejejeje Hola Samy, la verdad es que sí. Las mujeres somos tan impredecibles y a veces hacemos unas cosas, que luego nos ponemos a pensar y no entendemos por qué lo hicimos.

Anónimo dijo...

Buenas noches.. imaginense que cuando ustedes mismas ni se entienden....

Bibarrondo dijo...

Jejejeje en fin, qué te puedo decir... si no, no seríamos mujeres.